HOJAS DEL ALMA

Caen.
Caen marchitas
las hojas del alma,
humedecidas de recuerdos
que solo me roban la calma.
Pasan.
Pasan riachuelos
de dulces palabras,
ataviadas con perlas de rocío
que a las primeras luces del alba,
mostraran su falsedad, su vacío,
en el rostro que las camuflaba.
De nada.
De nada habrá servido
la sinceridad diáfana,
pues se habrá desvanecido
en el regazo
de la desconfianza.
Después, sola y abandonada,
se mantendrá alerta
como pantera enjaulada,
procurando en un futuro,
no ser nuevamente engañada.



¡¡ÁMAME! ¡¡HÁBLAME!!

Cuando en la noche
despierta estoy en cama
y me atormenta el pesar.....
Tu duermes.
Cuando en la mañana
deseo aliviar mi alma
con un extenso dialogar....
Tu callas.
Cuando en la tarde
al volver a tu lado
ansío las dudas despejar.....
Tu ignoras.
Si deseas la paz...
¡ Ámame !
Si me amas.....
¡ Háblame !



PROLOGO:

 

Alma Labiur nació en un pueblecito ribereño de las costas gallegas, mirando al mar. En la actualidad reside en un pueblo tarragonés, del litoral mediterráneo (Segur de Calafell).

 

Después de haber escrito el primer libro de poemas en el año 1988, titulado: “La esencia del alma”, cuya edición se realizó en Vigo, hoy nos presenta su segunda publicación, también poética, cuyo titulo es: Hojas del alma, libro éste, de una exquisitez extraordinaria, que yo, como autor del prólogo de esta obra, una vez leída, puedo hacer un juicio de valor muy personal, preguntándome:

 

¿Qué secreto encierra la poesía gallega, que, por lo que respecta a mí, me envuelve y me cautiva?

 

Me ocurrió, cuando por primera vez, hace ya muchos años, leí a Rosalía de Castro. Fue como si después de haber leído su libro “A orillas del Sar”, mi mente quedara poseída y todo yo trascendiera hasta posarme, de forma virtual “nos verdes lares”, que ella describe de forma magistral en sus poemas. Lo mismo sucede con Alma Labiur, aunque su forma de escribir nada tenga que ver con la de Rosalía de Castro; pero ambas están dotadas de esos motivos clave que tiene toda la poética galaica. Tal vez se deba esto, a que las dos también sufrieron desde muy corta edad los avatares de la vida. Eso sí, distintas circunstancias, pero amargas y tristes cada una de ellas. Por eso, es doblemente meritorio, el reconocimiento para toda aquella persona que se hace así misma, y logra, dentro de su propio anacronismo, conceptuar lo asistencial a modo de poesía, con la capacidad de enriquecer con cada verso, el instante preciso de su obra literaria; siendo capaz de conseguir con ello, que el lector se llegue a emocionar.

Propósito este, que no todos logran su objetivo, ya que para eso, como dije siempre, lo que se escriba en poesía a de salir de dentro, de lo más profundo del alma. Sus textos, o versos, han de ser, como esas hojas del alma, título de este libro. Hojas, que nos alimenten el espíritu, y sean bálsamo de paz y gloria en nuestras vidas cotidianas.

 

Estoy plenamente convencido, que nadie, después de haber leído su obra, quedará indiferente; ya que tiene tal lirismo, tan particular en su forma, que nada tiene de semejanza al lirismo de los poetas andaluces. La expresión de Alma, es de un lirismo prosaico en su forma, dotado de un romanticismo ancestral, que hace pensar, provenga tal vez, de aquella antigua cultura celta.

 

No quisiera acabar, sin pronosticar para Alma Labiur su éxito como poeta y escritora; al igual que la figura de Rosalía de Castro, que supo hacer universal el espíritu de Galicia, esta mujer, toda alma, con su libro, como árbol esplendoroso que hoy extiende sus ramas, venga a cubrir eternamente con sus hojas, el don divino que nos diera Dios, con la palabra.

 

Josep Lluis Reyes

Presidente del Ateneo Alba de Cunit

Escritor – Poeta – Rapsoda y Colaborador en radio Calafell.